Revista chilena de nutricin - <b>EVOLUCION DE LA SITUACIN ALIMENTARIA EN CHILE</b>
              
                 



Revista chilena de nutricin
ISSN 0717-7518 versin on-line

       
            Rev. chil. nutr. v.34 n.1 Santiago mar. 2007 
                        Como citar este artculo


             Rev Chil Nutr Vol. 34, N1, Marzo 2007
            EVOLUCION DE LA SITUACIN ALIMENTARIA EN CHILE
            EVOLUTION OF THE FOOD SITUATION IN CHILE
             
            Carolina Mendoza V. (1), Anna Christina Pinheiro F. (2), Hugo Amigo 
            C. (3) 
            (1). Escuela de Salud Pblica, Facultad de Medicina, Universidad de 
            Chile 
            (2). Escuela y Departamento de Nutricin, Facultad de Medicina, 
            Universidad de Chile 
            (3). Departamento de Nutricin, Facultad de Medicina, Universidad de 
            Chile



            ABSTRACT 
            The aim of this work was to assess the evolution of the food 
            situation in Chile between 1964 and 2003. Food balance sheets (FAO), 
            household survey of budget expenses (National Institute of 
            Statistics) and quality of life and health survey (Health Ministry) 
            were analysed. The dietary energy supply rose from 2,630 
            kcal/day/person in 1965 to 2,872 kcal/day/person in 2003. The amount 
            of meat available for human consumption increased 20,6% between 1995 
            and 2003, but there was a decrease in fish/seafood (-33,3%) and 
            fruits (-20,6%)availability. The intake of fat rose 50,5% between 
            1988 and 1997; household food expenses increased 31,1%, while its 
            weight on total household expenses decreased 18,5%. This nutritional 
            profile could explain the high prevalence of overweight/obesity and 
            non-communicable chronic diseases observed in Chile. The 
            modification of household food expenses also suggests an improvement 
            in household income. Some opportunities and challenges for 
            intervention in the Chilean population are proposed.
            Key words: food situation; food expense; food available for human 
            consumption; Chile.
            RESUMEN 
            El objetivo fue evaluar la evolucin de la situacin alimentaria en 
            Chile entre 1964 y 2003. Se analiz la informacin disponible en 
            hojas de balance (FAO), encuestas de presupuestos familiares (INE) y 
            encuesta de calidad de vida y salud (MINSAL). Los resultados 
            mostraron aumento del suministro de energa alimentario desde 2630 
            kcal/da/persona en 1965 a 2872 en 2003. La disponibilidad de carnes 
            aument 20,6% entre 1995 y 2003, pero disminuy la de 
            pescados/mariscos (-33%) y frutas (-22,1%). Entre 1988 y 1997, el 
            consumo aparente de grasas aument 50,5%; el gasto en alimentacin 
            aument 31,1%, mientras que su ponderacin del gasto total disminuy 
            18,5%. Este cambio en el perfil alimentario contribuye a explicar 
            las altas prevalencias de trastornos nutricionales por exceso y de 
            enfermedades crnicas no transmisibles, mientras que las 
            modificaciones en el gasto en alimentacin sugieren un aumento en el 
            nivel de ingresos. A partir de lo anterior se identifican 
            oportunidades y desafos de intervencin para la poblacin chilena. 
            Palabras claves: situacin alimentaria; gasto en alimentacin; 
            disponibilidad alimentaria; Chile



             
            Introduccin 
            La situacin nutricional actual de Chile est relacionada con 
            cambios econmicos y sociodemogrficos, en la dieta y en los estilos 
            de vida (1). Este proceso no se ha desarrollado en forma aislada, 
            sino que ha ocurrido simultneamente con la transicin demogrfica y 
            epidemiolgica, generando un panorama complejo y dinmico. Chile se 
            caracteriza hoy por una marcada disminucin de la desnutricin, un 
            aumento en la obesidad y de factores de riesgo de enfermedades 
            crnicas no transmisibles, un predominio de stas ltimas sobre las 
            infecciosas como principal causa de muerte, el envejecimiento de la 
            poblacin y la disminucin de la natalidad (1-3). 
            Estos procesos tambin ocurren en otros pases de Latinoamrica, 
            presentando cada uno matices propios (3, 4). En el caso de Chile, 
            stos se caracterizan por la gran velocidad con que han ocurrido a 
            partir de la segunda mitad del siglo XX (2), lo que implica la 
            necesidad de desarrollar respuestas rpidas que permitan transformar 
            estos cambios en oportunidades para mejorar el bienestar de la 
            poblacin (5). 
            Dado lo anterior, es necesario contar con informacin que permita 
            reconocer los cambios e identificar oportunidades de intervencin. 
            Los principales mtodos de recoleccin de datos utilizados para 
            estimar la ingesta alimentaria son las hojas de balance, las 
            encuestas de presupuesto familiar y de consumo de alimentos (6, 7). 
            Cada una de ellas entrega informacin de distinta naturaleza, lo que 
            implica la necesidad de integrarlas para lograr una comprensin 
            completa del panorama nacional. 
            El objetivo de este trabajo fue analizar la evolucin de la 
            situacin alimentaria en Chile durante el perodo de 1964 al 2003, 
            basndose en la informacin disponible, con el propsito de proveer 
            antecedentes que permitan identificar oportunidades y desafos de 
            intervencin. 
            Material y mtodo 
            Para cumplir con el objetivo de este trabajo, se analiz la 
            informacin proveniente de distintos organismos nacionales e 
            internacionales, como son la Organizacin de las Naciones Unidas 
            para la Agricultura y la Alimentacin (FAO), el Instituto Nacional 
            de Estadsticas (INE) y el Ministerio de Salud de Chile (MINSAL). 
            Se examinaron las Hojas de Balance preparadas anualmente por FAO 
            para el perodo 1964-2003 (8, 9), las que informan sobre la 
            disponibilidad alimentaria a escala nacional, considerando tanto la 
            produccin como la importacin y exportacin de los alimentos. 
            Adicionalmente, se evalu la informacin disponible en la IV y V 
            Encuesta de Presupuestos Familiares correspondiente al perodo 1988 
            a 1997. Estas encuestas tienen el propsito de determinar la 
            estructura del gasto en el consumo de los hogares particulares para 
            actualizar la canasta de bienes y servicios y sus ponderaciones para 
            la elaboracin del Indice de Precios al Consumidor (IPC). Son 
            realizadas por el Instituto Nacional de Estadsticas (INE) cada 10 
            aos en el Gran Santiago en un perodo de doce meses para captar las 
            variaciones estacionales que experimenta la estructura del gasto 
            (10). Para este trabajo, se utiliz un anlisis publicado 
            previamente por Crovetto (11), quien analiz la informacin 
            relacionada al gasto en alimentacin a nivel de hogares disponible 
            en las Encuesta de Presupuestos Familiares antes mencionadas. 
            Tambin se revis la informacin de carcter nutricional disponible 
            en la Encuesta de Calidad de Vida 
            y Salud realizada por MINSAL e INE en el ao 2000, encuesta 
            poblacional de representatividad nacional que tuvo entre sus 
            objetivos conocer la percepcin de las personas sobre su vida y 
            salud (12). 
            Resultados 
            Suministro de energa alimentaria
            El informe de FAO sobre el perfil nutricional de Chile publicado en 
            2001 (basado en la informacin de las hojas de balance 
            correspondientes al perodo 1964-1998) muestra un aumento en el 
            suministro de energa alimentaria, pasando de 2630 kcal/da/persona 
            en 1965 a 2819 kcal/da/persona en 1997 (9). Este aumento de 7% se 
            acompaa de un cambio en la composicin del suministro, 
            caracterizado por una disminucin de 12% en el aporte de los 
            carbohidratos en relacin al perodo 1964-1966 y un aumento de las 
            grasas cercano a 45%, siendo este cambio el ms significativo del 
            perodo (Figura 1). Este informe tambin revela una disminucin en 
            la contribucin de los alimentos de origen vegetal en favor de los 
            de origen animal, disminuyendo los primeros de 84% en 1964-1966 a 
            78% en 1996-1998. Destaca el descenso de la disponibilidad de 
            leguminosas y el aumento de carne, lcteos, huevos, grasas animales, 
            aceites vegetales, frutas y hortalizas.









            Para el periodo 1995-2003, las hojas de balance indican que el 
            suministro de energa continu en ascenso, alcanzando un mximo de 
            2872 kcal/da/persona en 2003, lo que equivale a un aumento de 4,8% 
            en relacin al valor observado en 1995 (8). La cantidad de caloras 
            aportadas por los productos de origen vegetal en su conjunto 
            (cereales, leguminosas, azcar y endulzantes no artificiales, 
            aceites vegetales, hortalizas y frutas) aument en 3,7% entre 1995 y 
            2003, mientras que la de los productos de origen animal (carne de 
            vacuno, cerdo, ave; pescados y mariscos) lo hizo en 8,4%. Los 
            productos vegetales entregaron la mayor cantidad de energa durante 
            todo el perodo, siendo el aporte equivalente a 78% del total del 
            suministro de energa alimentaria (Figura 2). 
            Disponibilidad alimentaria 
            Si bien el aporte en energa de los productos de origen vegetal en 
            su conjunto aument en el perodo 1995-2003, la disponibilidad de 
            frutas disminuy de 60,6 kg/ao/persona en 1995 a 47,2 
            kg/ao/persona en 2003 (-22,1%) y la de verduras de 113,4 
            kg/ao/persona en 1995 a 110,2 en 2003 (-2,8%). Por su parte, 
            cereales, leguminosas, azcar y endulzantes y aceites aumentaron su 
            disponibilidad, siendo mayor el cambio para las leguminosas, las que 
            de 3,4 kg/ao/pers en 1995 alcanzaron 4,0 kg/ao/pers en 2003 
            (+17,6%) (8) (Figura 3). 
            En relacin con la disponibilidad de los alimentos de origen animal, 
            las carnes aumentaron en 20,6% desde 1995, pasando de 55,7 
            kg/ao/persona a 67,2 kg/ao/persona en 2003, mientras que los 
            pescados y mariscos disminuyeron en 33,3% pasando de 19,2 
            kg/ao/persona en 1995 a 12,8 kg/ao/persona en 2003 (8). Pero no 
            todos los tipos de carne aumentaron su disponibilidad, ya que la 
            carne de vacuno disminuy en 5,8% desde 1995 pasando de 22,6 
            kg/ao/persona a 21,3 kg/ao/persona en 2003; la de cerdo aument en 
            53,3%, pasando de 12 kg/ao/persona en 1995 a 18,4 kg/ao/persona en 
            2003; y la de ave aument 33,8%, pasando de 19,8 kg/ao/persona en 
            1995 a 26,5 kg/ao/persona en 2003. Estos cambios provocaron una 
            modificacin en la distribucin de la disponibilidad de carnes, 
            pescados y mariscos, dado que mientras en 1995 la carne de vacuno 
            era la que presentaba mayor disponibilidad, seguida por la de ave, 
            pescados y mariscos y carne de cerdo en el ltimo lugar, en 2003 la 
            carne de ave ocupaba el primer lugar, seguida de la de vacuno, de 
            cerdo y pescados y mariscos en el ltimo lugar (Figura 4).



            Consumo alimentario aparente medido a travs del gasto familiar
            En 2002, Crovetto publica un anlisis del gasto en alimentacin de 
            los hogares del Gran Santiago contenido en la IV y V Encuesta de 
            Presupuesto Familiar (11) que refleja el cambio de los patrones de 
            consumo aparente de macronutrientes para el total de hogares y por 
            quintiles de ingreso entre los aos 1988-1997. Sus resultados 
            indican que el gasto en alimentacin aument 31,1% en el total de 
            los hogares en el periodo, siendo mayor el aumento en los quintiles 
            I, II y III. A su vez, la ponderacin del gasto en alimentos dentro 
            del gasto total disminuy en 18,5% en el total de los hogares, 
            siendo 26,8% del gasto total en 1997. Sin embargo, mientras el 
            quintil I destinaba 43,6% del gasto mensual a alimentacin, el 
            quintil V slo destinaba 18,4% (Tabla 1). 
            Al analizar la estructura del gasto en alimentacin para el total de 
            hogares, los almuerzos y comidas fuera del hogar representaban 10% 
            del gasto total, seguido por la carne de vacuno (9,2%) y el pan 
            (9,1%). Sin embargo, para los quintiles I, II y III, el alimento que 
            representaba el mayor gasto era el pan, seguido de la carne de 
            vacuno y las bebidas gaseosas. En todos los quintiles destaca el 
            aumento del gasto en bebidas (gaseosas y alcohlicas), comidas 
            preparadas y de consumo fuera del hogar, as como la disminucin en 
            pan, cereales, fculas y legumbres. 
            El consumo aparente de caloras por persona aument en todos los 
            quintiles, observndose el mayor aumento en el quintil II (28,8%). 
            El consumo de protenas tambin se increment en todos los 
            quintiles, especialmente en los tres primeros, ocurriendo lo mismo 
            con el consumo de lpidos, donde el aumento en el total de los 
            hogares fue de 50,5%. Es importante notar que tanto el consumo 
            aparente de caloras como el de protenas y lpidos aumenta a medida 
            que mejora el nivel de ingresos (Tabla 2).






            Consumo alimentario determinado por encuestas alimentarias
            La Primera Encuesta de Calidad de Vida y Salud realizada por el 
            Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Estadsticas en 2000 
            incluy entre sus objetivos conocer la percepcin de la poblacin 
            sobre su vida y salud, incluyendo el rea de estilos de vida y 
            entorno (12). Los resultados de esta encuesta revelaron que 47% de 
            la poblacin consuma al menos dos porciones de fruta y de verdura 
            al da (40,1% de hombres y 52,9% de mujeres), siendo mayor el 
            consumo a medida que mejora el nivel socioeconmico (Figura 5). En 
            cuanto a las grasas, 26,7% de la poblacin las consuma dos o ms 
            veces por semana (mayonesa, queso, papas fritas u otras frituras), 
            siendo levemente mayor el consumo entre los hombres (28,2% vs 25,4%) 
            y aumentando a medida que mejora el nivel socioeconmico (Figura 5). 
            Segn edad, el consumo fue ms frecuente entre los adolescentes 
            (15-19 aos), descendiendo el consumo a medida que aumenta la edad. 
            Discusin 
            A partir de la segunda mitad del siglo XX, la situacin alimentaria 
            en Chile ha sufrido importantes modificaciones. El pas ha 
            experimentado un aumento constante del suministro energtico 
            alimentario, destacando el incremento en la disponibilidad de carnes 
            (principalmente de cerdo) y en el consumo aparente de grasas. 
            Consecuente con este incremento, el gasto en alimentacin a nivel de 
            los hogares del Gran Santiago aument, siendo mayor el cambio en las 
            familias de menores ingresos. A su vez, la disponibilidad de 
            pescados y mariscos disminuy notoriamente, al igual que las frutas 
            y verduras, lo que se traduce en un insuficiente consumo de estos 
            ltimos productos por parte de la poblacin chilena.



            Este perfil alimentario puede contribuir a explicar las altas 
            prevalencia de trastornos nutricionales por exceso descritas en la 
            Encuesta Nacional de Salud, la que revela que 61,3% de la poblacin 
            sufre sobrepeso u obesidad (13). Ms an, 91,2% de la poblacin 
            informa realizar actividad fsica menos de dos veces por semana 
            (12), por lo que el efecto del aumento del suministro energtico 
            parece potenciarse con el bajo gasto energtico a travs de la 
            actividad fsica para explicar las altas prevalencias mencionadas. 
            En cuanto a las enfermedades crnicas no transmisibles, ms de la 
            mitad de la poblacin presenta riesgo cardiovascular alto y muy 
            alto, con alta prevalencia de hipertensin y dislipidemia (13), 
            siendo el sobrepeso y obesidad factores condicionante de la mayora 
            de las enfermedades crnicas (14). Estas condiciones podran estar 
            determinadas por el aumento del suministro energtico y del consumo 
            de grasas, junto con la disminucin de la disponibilidad de 
            pescados, mariscos, frutas y verduras. Sin embargo, la menor 
            disponibilidad per cpita de estos ltimos productos no implica una 
            disminucin en la produccin nacional, siendo los volmenes 
            exportados de frutas, verduras, pescados y mariscos los que podran 
            explicar su menor disponibilidad interna. Mientras en 1995 se 
            exportaba el 40% de la produccin nacional de frutas y verduras, en 
            2003 se exportaba 65% de ella. En el caso de los pescados y mariscos 
            ocurre algo similar, ya que en 1995 se exportaba 86% de la 
            produccin y en 2003 el 90% (8). 
            A nivel de los hogares, el aumento del gasto familiar destinado a la 
            alimentacin y la reduccin de su importancia dentro del gasto 
            familiar total, sugieren un aumento en el ingreso econmico durante 
            el perodo y una mejora en la calidad de vida de las familias, ya 
            que al disminuir el porcentaje destinado a la alimentacin, aumenta 
            la posibilidad de diversificar el gasto hacia otros rubros. Esta 
            situacin se observa en todos los quintiles de ingreso, siendo mayor 
            el beneficio en los ms pobres, ya que logran satisfacer las 
            necesidades de alimentacin con menos de 50% del gasto total. Este 
            escenario es reflejo de los acelerados cambios econmicos 
            experimentados por el pas durante el perodo de estudio, donde el 
            Producto Interno Bruto por habitante ha aumentado en 69% en el 
            perodo 1990-2003 (15). A su vez, las remuneraciones medias del 
            grupo de la fuerza de trabajo nacional correspondiente a los 
            trabajadores de empresas o instituciones con diez o ms 
            trabajadores, han aumentado 78% entre 1994 y 2003 (16). Esto es 
            consecuente con la reduccin de la pobreza observada entre 
            1990-2003, perodo en el cual se redujo el total de poblacin pobre 
            de 39% a 19% (17). 
            Las caractersticas de la situacin actual expuestas en estos 
            anlisis plantean desafos y oportunidades de intervencin. En la 
            actualidad existe una mayor capacidad de compra, principalmente en 
            los grupos de menores ingresos, los que tienden a aumentar el 
            consumo de alimentos de alto contenido energtico. Esto implica la 
            necesidad de modificar hbitos con el propsito de incentivar una 
            alimentacin saludable a travs de una educacin alimentaria, 
            orientacin al consumidor e informacin nutricional, lo que en el 
            contexto actual de mayor bienestar econmico, sin duda constituye 
            una oportunidad de intervencin. Sin embargo, sta tambin se 
            transforma en un desafo si consideramos que en Amrica Latina se ha 
            descrito una relacin inversa entre precio y densidad energtica de 
            los alimentos (4). 
            Con relacin a los alimentos consumidos en el pas, si bien la dieta 
            chilena ha sido comparada con la de pases mediterrneos, la 
            poblacin chilena consume menos frutas, verduras y pescado que la 
            poblacin de Espaa, pas modelo de dieta mediterrnea (18). 
            Considerando las bajas tasas de mortalidad por enfermedades 
            cardiovasculares observadas en Espaa y otros pases de dieta 
            mediterrnea (19), parece interesante observar estas experiencias 
            europeas para adaptar y adoptar aquellas caractersticas de la dieta 
            que contribuiran a esta baja mortalidad. El alto consumo de frutas 
            y verduras observado en Espaa (255,96 Kg./ao/persona), as como el 
            de pescados y mariscos (47,37 kg/ao/persona) (20), parecieran ser 
            algunas de estas caractersticas. En Chile, el consumo de frutas y 
            verduras en 2003 slo alcanz a 179,58 kg/ao/persona y el de 
            pescados y mariscos a 12,8 kg/ao/persona (8), por lo que constituye 
            un desafo el aumentar su disponibilidad para alcanzar los niveles 
            de estos pases de dieta mediterrnea. Sin embargo, en nuestro pas, 
            la alta proporcin de estos productos que son destinados a la 
            exportacin sugieren que no se tratara de un problema de 
            produccin, sino ms bien de distribucin. Luego, los altos niveles 
            de produccin de estos alimentos en Chile constituyen una 
            oportunidad para aumentar la disponibilidad interna. 
            El presente trabajo analiza la informacin recientemente publicada 
            sobre el tema, pero sta no es lo suficientemente actualizada a los 
            ltimos aos, ya que la elaboracin de informes tcnicos y 
            publicaciones toma tiempo en realizarse. A pesar de lo anterior, 
            este trabajo tiene la fortaleza de reunir informacin de distinta 
            naturaleza (hojas de balance, encuestas de presupuesto familiar y 
            encuestas poblacionales), lo que permite analizar tanto la 
            disponibilidad de energa y alimentos, como el consumo de ellos. Por 
            lo tanto, la integracin de informacin realizada en este trabajo 
            permite entregar un panorama amplio de la evolucin de la situacin 
            alimentaria nacional, a partir de la cual es posible identificar 
            oportunidades y desafos de intervencin para la poblacin chilena.
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            Este trabajo fue recibido el 11 de Julio de 2006 y aceptado para ser 
            publicado el 4 de Diciembre de 2006.
            Dirigir la correspondencia a: 
            Carolina Mendoza V. 
            Escuela de Salud Pblica 
            Universidad de Chile 
            Independencia 939, Santiago de Chile 
            Telfono: 9786546 
            E-mail: caromendoza@med.uchile.cl  

       
        



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Fono-fax 56-2-6335633



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